miércoles, 5 de octubre de 2011

La salud pública, ¿una ciencia económico-administrativa-jurídica?

La designación del economista Salomón Chertorivski como nuevo secretario de Salud ha pasado prácticamente desapercibida, en contraste con la controversia que causó el nombramiento del abogado José Antonio González Fernández en 1999. Los otros dos cargos más importantes de la estructura de salud pública (los comisionados del Seguro Popular [SP] y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios [COFEPRIS]) están ocupados por el administrador público David García Junco, antes director general de Afiliación y Operación del SP y ex asesor del Banco Mundial, y el abogado Mikel Arreola, proveniente de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, respectivamente.

Esta sustitución de profesionales de la salud por economistas y administradores no es privativa de México y refleja dos tendencias importantes en el sector salud. Por un lado, éste se ha convertido en un ámbito disputado por el capital privado, sea en su forma financiero-asegurador, farmacéutico-tecnológico o prestador de servicios, ya que representa un sector económico de primer orden al corresponder del 5 al 13 por ciento del producto interno bruto (PIB) de los países. Por otro lado, este hecho se expresa dentro del ámbito del pensamiento en salud pública, donde la “economía de la salud” hoy ocupa un lugar de creciente prominencia. Así el centro de gravitación ha dejado de ser la salud de la población y el sufrimiento humano causado por la enfermedad y  la muerte prematura, y con ello los valores éticos han sido sustituidos por cálculos de costo-beneficio y de sustentabilidad de los servicios en el contexto de las prioridades financieras de los gobiernos. Una manifestación de ello es el explosivo crecimiento de las áreas económico-administrativas de los servicios de salud que tiene un costo muy alto, mientras que el personal en contacto directo con la población o el paciente se ha estancado o disminuido.

Las declaraciones del nuevo secretario de Salud demuestran su poco conocimiento sobre los principales problemas de salud pública y las condiciones en las cuales se encuentra el sistema sanitario. Durante su tránsito por el SP promovió la idea de la próxima cobertura universal de un seguro de salud que fue desmentida por los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). Asimismo expuso la amplia “cobertura médica” del SP que incluiría a mil 400 enfermedades, cuando en la clasificación internacional no sobrepasan 900, revolviendo intervenciones, acciones y enfermedades. Tanto él como su sucesor han enfatizado la importante inversión en infraestructura del SP, cuando sólo ha sido de 3 mil millones, que apenas alcanzaría para ocho hospitales generales ante un déficit de 180 hospitales de 100 camas. La subsecretaria de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Maki Ortiz, tampoco constituye un apoyo experto, ya que no tiene otro mérito que ser una fiel militante del Partido Acción Nacional.

La responsabilidad de garantizar la seguridad sanitaria de la población, encargada a COFEPRIS, es de alta complejidad porque involucra desde la seguridad de alimentos, medicamentos –incluyendo los narcóticos y sus precursores–, tecnología médica: su autorización, permisos de importación, registro y renovación hasta su publicidad. Poner esta delicada tarea en manos de un abogado experto en la formulación de presupuestos es insólito y constituye una falta de responsabilidad con la salud y bienestar de los mexicanos.

Significativamente, Salomón Chertorivski tampoco ha externado un posicionamiento de la salud pública en el debate a raíz de la revisión de la Suprema Corte sobre la anticonstitucionalidad de la legislación criminalizadora de las mujeres respecto al aborto. Como mínimo, la  máxima autoridad de salud en el país debería haber destacado que el cumplimiento del Objetivo del Milenio en mortalidad materna se obstaculiza seriamente con esta legislación. Es así por dos razones. Promueve los abortos realizados en condiciones insalubres e inseguras. Genera además rechazos a la atención requerida de las mujeres con un aborto en curso aunque  sea espontáneo y no provocado.

La conclusión no puede ser otra que nuestros cuerpos ya no nos pertenecen.

Están atravesados por dogmas de todo tipo, desde las doctrinas económicas hasta las ideologías religiosas. Unos predican la competencia y eficiencia, otros la subyugación de la mujer como reproductora y cuidadora de la familia. Vivimos tiempos de oscurantismo, donde se pretende suprimir el pensamiento racional y la ciencia.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La interminable resaca

Los días pasan tan rápido como las canciones de moda. Los chicos juegan en el parque con pelotas desinfladas, mientras los jóvenes estrenan sonrisas tímidas. En los ojos de una madre cabe todo el amor, pero también la desilusión, el ocaso de una vida sin sentido…

Este país parece habitado por fantasmas que ya no sienten nada cuando el futuro se cae a pedazos, cuando el presente apenas es un esbozo. Esta gente siempre quiere ser mejor pero siempre le gana la apatía. Nadie sabe a ciencia cierta qué hacer con sus propósitos: si guardarlos en una caja de cartón o darlos por caducados. Los pobres somos legión y los ricos nos miran desde sus oficinas de lujo, sentados de espaldas a una foto del presidente. En los bancos, las tortillas, el cine, la fila del pesero, todos nos hacinamos y maldecimos el tedio, pero nos olvidamos de que los políticos, los poderosos, los banqueros, los funcionarios, los corruptos, los vende patrias, los amos de la farsa, los dueños del dinero, los sin escrúpulos, nos han ido acorralando, empujando al país del desconsuelo, allí donde nadie sabe de sonrisas ni alegrías, ni descansos.

Será porque mis días empiezan tarde y mis noches son demasiado largas. Será porque mi niñez sigue extraviada. Será porque las sonrisas me han dado la espalda. Será acaso porque no hay peor solitario que aquel que amanece con resaca. Quizá porque soy demasiado joven para sentirme amargado. Puede ser por tantas cosas, pero ayer amanecí con ganas de encerrarme en el sótano de mis contrariedades. Así que me quedé tirado, me reporté enfermo, contemplé el techo un rato, reflexioné sobre las escasas opciones en mi futuro, encendí algunos cigarros, pasé de bañarme, atisbé por la ventana, escuché ruidos extraños en la azotea y mejor puse un disco de Los Amigos Invisibles para sentirme acompañado. Ya por la tarde, consciente de que me descontarían la jornada laboral, intenté el menos que mis horas no fueran tan emotivas como el funeral de un carcelero. Y me puse a escribir una lista de las cosas que empeoran aún mi pésimo humor e incomodan mi caótica existencia.

Mis bondades son escasas y mis odios parecerán exagerados. Odio a los sujetos que se hacen los dormidos en el Metro para no cederle el asiento a las señoras embarazadas. Odio a los bocinautas que le suben todo el volumen a su “colección de éxitos en formato MP3”. A los vigilantes del Metro que se hacen de la vista gorda mientras los pasillos se convierten en un tianguis. A los policías que se la pasan diciendo guarradas a las mujeres solas. A las mujeres policías que parecen hombres. A los policías que parecen embarazados. A los presidentes que solapan la corrupción de sus amigos y fomentan el enriquecimiento de sus familiares. A Vicente Fox por heredarnos a este presidente tan gris. A Calderón por solapar a Elba Esther Gordillo. A los priístas con vocación de mafiosos y a otros funcionarios igual o más corruptos. A los políticos que coleccionan departamentos en Polanco, Miami, Cancún y Las Vegas.

Y sí, también odio a las viejas que se creen reinas sin llegar a ser princesas. A los idiotas que traen más “enchulado” su auto que el cerebro. Odio que las narcoejecuciones ya no sorprendan a nadie. Y también detesto a los curas pederastas. Y además me caga el humor baratísimo de Jordi Rosado y el optimismo chafa de Toño Esquinca, así como las bromas estúpidas del Panda Zambrano. Odio sentirme como un burócrata a punto de suicidarse con una máquina de escribir como corbata.

Por si no bastara, detesto a los que se emborrachan y te dicen cosas como “te quiero un chingo, mi hermano”. A las mujeres ebrias que se suben a bailar a las barras de los antros. Detesto los bares que adornan sus paredes con motivos tricolores. A los taxistas, microbuseros y demás choferes que se estacionan en doble fila. Odio los noticieros que avalan cada fraude electoral y son los primeros en felicitar al “elegido”. Detesto a las viejas treintañeras que se embarazan como si tuvieran 16 años. Igual que detesto la fila de los bancos en quincena. También maldigo las telenovelas y a sus niñas rebeldes de aparador. Igual, no soporto a las chavitas que se ponen como histéricas por baladistas sin cerebro. Y me chocan los pendejos que se depilan las cejas nomás porque es la moda reguetoñera. Para colmo, me desesperan los punkis que nunca han escuchado a Los Ramones.

A grandes rasgos, reniego de los jóvenes de mi generación que se empeñan en sepultar sus sueños. Y desconozco a los nuevos adolescentes que adolecen de falta de espíritu. Detesto que se acaba el agua caliente justo cuando me estoy bañando. Que las noticias sean un recuento de sangre y violencia. Que mis vecinos sean chismosos y maleducados. Que mi sueldo sea tan miserable. Que este país se caiga a pedazos y nadie parezca sorprendido. Que este espacio sea tan breve para seguir enumerando lo que tanto odiamos.

Finalmente, reniego de la gente miserable, la que no responde un “buenos días”, la que te empuja en el Metro, la que golpea a los niños, la misma que se mete en la cola del cine y que educa a sus hijos con telenovelas, la que sólo lee el TVNotas, la que te roba hasta la buena vibra, la misma que seguro se identifica con estas líneas, pero lo niega. Y también reniego de las borracheras por el día de la Independencia. Y me abstengo de escuchar al presidente gritar que “vivan los héroes que nos dieron patria”. Y vomito cada que mis vecinos ponen canciones rancheras en la noche mexicana. Pero nada se compara con este coraje que siento cada que el presidente defiende un proyecto que dinamita la tranquilidad de la gente buena. O esta rabia que me contagia el ex secretario de Hacienda cuando muestra su optimismo por ser presidenciable. En definitiva, no hay nada más detestable que un político sonriente que no sabe lo que es malvivir con el salario mínimo. Y su rostro maquillado no disfrazará su ambición desmedida, ni sus ganas de chingarse el presupuesto del próximo sexenio. Odio decirlo, pero creo que ellos confían en vernos otra vez la cara de pendejos. Y las multitudes seguirán entreteniéndose con los chismes de televisión y los goles del Chicharito en la Liga Premier.

martes, 13 de septiembre de 2011

Agua, la maldición de México

En la historia de la ciudad de México, la peor crisis por falta de agua estalló en 1922.

Dos semanas de escasez completa llevaron al límite de la locura a los 615 mil habitantes que había en la ciudad. La sequía provocó un motín que culminó con el incendio del Ayuntamiento, sede del gobierno capitalino, y con una balacera en pleno Zócalo que arrojó decenas de muertos y heridos.

A lo largo de doce días, los diarios narraron imágenes angustiosas. La ciudad hedía. Los baños se habían convertido, más que nunca, en depósitos de inmundicias. No salía una gota de los grifos y gente con la cara sucia (y humor de perros) recorría las calles con baldes en las manos, buscando el líquido que le ayudara a resolver sus necesidades básicas.

Tal vez en ninguna otra ciudad del mundo la misma noticia puede ocupar la primera plana de los diarios con 89 años de diferencia. “¡No hay agua!”, clamaban los titulares de 1922. “¡Sin agua!”, se lee en los cabezales de 2011.

Durante aquella crisis, la imagen más elocuente del desespero la dibujó un vecino de la calle Nuevo México quien, con un pico y una pala, comenzó a cavar en el patio de la vecindad donde habitaba: había considerado que “estando la ciudad edificada sobre un lago, era posible encontrar depósitos de agua, y aun corrientes, a pocos de metros de profundidad”.

El hombre no tardó en hallar un venero de agua sucia, sobre el que los moradores del predio se lanzaron como fieras para lavar trastos, ropas y otros usos. Otros vecinos de la calle hicieron lo mismo. Al caer la noche, pareció que Nuevo México había sido víctima de un bombardeo.

El Sistema Cutzamala de entonces era un modesto acueducto que transportaba agua desde los manantiales de Xochimilco hasta una estación de bombeo ubicada en la colonia Condesa. Según el gobierno de la capital, el descuido de un empleado había provocado que los motores de la estación se averiaran. El 19 de noviembre de 1922, la ciudad despertó completamente seca.

El director de Aguas Potables se apresuró a anunciar que tomaría tres días reparar la maquinaria. El desperfecto tomó mal parada a la población, que desde 1912 gozaba de un moderno sistema de distribución de agua potable. En 14 mil casas de la urbe bastaba con abrir un grifo para que cada habitante pudiera disponer de 240 litros de agua.

Habían terminado los años más negros de la Revolución y la ciudad entraba de puntillas en una etapa de desarrollo y confort. El arquitecto Ignacio Castillo acababa de construir el imponente edificio Balmori. Diego Rivera pintaba los murales del Anfiteatro Bolívar (y conocía a una estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria: Frida Kahlo). Acababan de ser inaugurados los cines Olimpia y Odeón, que con el Granat, el Alcázar y el Venecia cobijaban la pasión nacional por el cine mudo. Plateros, decía el poeta López Velarde, era una arteria tan moderna que había dejado de ser una calle para volverse una “street”.

Menudeaban fondas, bares y restaurantes. En lugar de valses, la gente escuchaba jazz, y empezaba a desayunar, en vez de quesadillas, los recién importados cereales Kellogs. Para horror de la población masculina, las mujeres se cortaban el pelo hasta la nuca (para gozo de tal población, también acortaban sus faldas hasta las rodillas).

El golpe fue brutal. Aunque nadie se detenía a pensarlo, el agua era la llave que ponía en funcionamiento la maquinaria urbana: de tajo, ni siquiera Diego Rivera tuvo con qué mezclar sus colores.

Pasaron los tres días, y el agua no llegó. El Ayuntamiento informó que la reparación iba a tomar el resto de la semana. En El Universal de 1922, apareció un titular que era en realidad un grito: “No hay Agua, no hay Agua, ¡No hay Agua!”.

La ciudad entró en emergencia. En los restaurantes era imposible lavar los platos y tirar de la cadena del baño. Tuvieron que cerrar sus puertas. Siguieron los cines, teatros, bares y panaderías. Un articulista encendió la mecha: “Ante la amenaza de que la ciudad agonice de sed y sobre ella se desencadenen epidemias, el Ayuntamiento se ha cruzado de brazos como de costumbre… Ni siquiera se ha hecho público el nombre del empleado causante del desperfecto”.

En las calles se imponía una imagen: caravanas de vecinos que peregrinaban en busca de agua. Muchos se arremolinaban frente a las tomas, intentando abrirlas por la fuerza. Otros debían atravesar la ciudad entera para conseguir un miserable balde en los pozos artesianos de San Rafael y Santa María la Ribera, en donde algunos propietarios obsequiaban líquido a los necesitados. En cada pozo se formaban gigantescos enjambres humanos.

Surgieron especuladores que vendían a precios increíbles el contenido de una cubeta. Volvieron a circular los aguadores del siglo XIX, que llevaban los botes “a 25 centavos para la planta baja y cincuenta para la alta”.

Los titulares periodísticos masacraban el ánimo. “La ciudad desesperada por falta de agua”, “No hay esperanza de que se reanude pronto el servicio”, “Es ya insoportable la situación del vecindario”.

La prensa acusó al gobierno de haber traficado con las piezas de repuesto de la estación de bombeo, “para revenderlas como fierros viejos”. Se dijo también que el desperfecto había sido ocasionado de modo intencional para golpear al Ayuntamiento de cara a las próximas elecciones.

El 29 de noviembre, azuzadas por el líder obrero Luis N. Morones, dos mil personas de diversas organizaciones sindicales marcharon al Zócalo para exigir la renuncia del presidente municipal, Miguel Alonzo. Tres mil personas más se agregaron a la columna. Tronaba, imponente, un grito: “¡Agua, agua, agua!”.

En el Zócalo, los manifestantes lanzaron proyectiles contra el edificio del Ayuntamiento. En respuesta, la gendarmería barrió la plaza con una ráfaga. La multitud se enardeció. Cargó contra las puertas del edificio. Según el periódico de la época, los atacantes fueron recibidos a tiros: “Del zaguán salía un río de sangre que hacía la misma impresión de los caños del Rastro, en las horas de matanza”.

A través de los cristales rotos, un manifestante lanzó una estopa empapada en gasolina. Las llamas se extendieron por la oficina de Licencias y el despacho del Tesorero. Decenas de bolas de fuego cruzaron el aire. El Ayuntamiento que había provocado la escasez, carecía de agua para apagar el incendio.

La violencia se recrudeció hasta que la guarnición militar, con los fusiles embrazados, se movilizó hacia el Zócalo. Esto dispersó a la gente, evitó un desastre mayor. La sed nos había incendiado. En la plaza había 21 muertos y 64 heridos.

Los doce días de horror terminaron el 2 de diciembre, cuando la estación de bombeo fue reparada. Diego Rivera volvió a pintar. El “voto de castigo” hizo que el partido de Alonzo Romero perdiera las elecciones.

El agua iba a ser la maldición de México a partir de entonces.

Actualmente no hay garantía para evitar que el Valle de México vuelva a padecer una crisis por falta de agua, pues el sistema Cutzamala, conformado por 21 mil 500 tubos, tiene como críticos entre 60 y 70 de ellos.

“Parecería nada pero con un tubo que falle puede haber una emergencia”, asegura Antonio Gutiérrez Marcos, director de Agua Potable Drenaje y Saneamiento del Organismo de Cuencas de Aguas del Valle de México.

Tras terminarse la reparación de cinco tubos y la normalización del suministro hacia el Valle de México, el funcionario de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) recordó que el Sistema Cutzamala “tiene 29 años que no ha dejado de trabajar, desde que se puso en marcha, es un desgaste continuo y es el envejecimiento de los propios materiales lo que provoca su ruptura”.

Por ello, dijo, se encuentran en fase de terminación de un proyecto para la construcción para la tercera línea de conducción. “Es ambicioso y de largo plazo, con un costo aproximado de 4 mil 500 millones de pesos y que tendrá que hacerse por etapas, si se iniciara este año se terminaría al 2014. Entonces esto va a permitir que si se rompiera un tubo en cualquiera de las líneas podrías usar otras dos sin dejar de abastecer a la población”, dijo.

Por su parte, el director general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), Ramón Aguirre, dijo que las reparaciones que ha hecho la Conagua no garantizan que no vuelva a ocurrir una falla, pues explicó que en un sistema que tiene 30 años de servicio, y que prácticamente ya terminó su vida útil, es necesario invertir en su mantenimiento constante.

Comentó que las reparaciones en el Sistema Cutzamala requieren una inversión anual de cerca de dos mil millones de pesos. En entrevista, dijo que la reciente contingencia por falta de agua en el Distrito Federal puede servir como argumento para que en la próxima discusión del presupuesto, los diputados designen mayores recursos federales a este sistema pues, aseguró, en los últimos cinco años, el promedio ha sido de poco más de mil millones de inversión para su mantenimiento. La reparación de los cinco tubos dañados el domingo significaron una inversión entre 6 y 7 millones de pesos.

Luego de una semana de recibir 40% menos del suministro habitual del Sistema Cutzamala, la distribución de agua en la ciudad de México empezó a normalizarse ayer y se espera que para el sábado 17 de septiembre se restablezca al 100%.

Ayer la CONAGUA la reparación de los cinco tubos que tuvieron “una falla súbita” al momento de que se envió agua al Valle de México y que prolongó tres días más la baja en el suministro. El líquido arribó a la ciudad de México a las 12:00 horas al Río Borracho, ubicado en Cuajimalpa.

De acuerdo con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) las tuberías empezaron a llenarse a partir de las 14:00 horas con lo que el abastecimiento de agua para los capitalinos empezó a restablecerse, toda vez que desde el lunes y hasta ayer, se aplicó un operativo por tandeo, es decir, en horarios y días determinados para las zonas sur y norte de la ciudad.

El gobierno capitalino reportó que la distribución de agua, a través de 440 pipas, se mantendrá hasta el próximo sábado.

Las delegaciones que presentaron problemas con el servicio, en orden de grado de afectación, fueron: Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztapalapa, Tlalpan, Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Coyoacán, Iztacalco, Venustiano Carranza, Cuajimalpa y Magdalena Contreras.

El GDF y la Asamblea Legislativa deben poner en su agenda política el tema del agua. No es algo que debe dejarse a un lado y solo recordar cuando existen crisis como la actual. Desde aquí me gustaría invitar a a trabajar en el asunto, y algo que debe tenerse en cuenta para la próxima elección del GDF es que se debe tener nociones de Urbanismo para poder sacar avante a esta Ciudad de Vanguardia. Tomen nota.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Fue el capitalismo el que mató a la burguesía. (Karl Marx tenía razón)

Karl Marx pudo haberse equivocado con el comunismo pero, en lo que se refiere al capitalismo, mucho de lo que dijo resultó ser correcto.

Como efecto secundario de la crisis financiera, más y más gente está dándose cuenta de que Karl Marx estaba en lo cierto.

El gran filósofo alemán del siglo XIX, economista y revolucionario, pensaba que el capitalismo era radicalmente inestable.

Tenía incorporada la tendencia de producir auges y colapsos cada vez más grandes y profundos y, a largo plazo, estaba destinado a destruirse a sí mismo.

A Marx le complacía esa característica: estaba seguro de que habría una revolución popular, la cual engendraría un sistema comunista que sería más productivo y mucho más humano.

Marx erró en lo que se refiere al comunismo. Pero su percepción de la revolución del capitalismo fue proféticamente acertada.

No fue sólo sobre el hecho de que en ese sistema la inestabilidad era endémica, aunque en ese respecto fue más perspicaz que la mayoría de los economistas de su época y de la actualidad.

A un nivel más profundo, Marx entendió cómo el capitalismo destruye su propia base social: la forma de vida de la clase media.

La terminología marxista de burgueses y proletariado suena arcaica.

Pero cuando argumentó que el capitalismo hundiría a la clase media en algo parecido a la existencia precaria de los angustiados trabajadores de su época, Marx anticipó un cambio en la manera en la que vivimos que apenas ahora estamos teniendo que afrontar.

Para Marx, el capitalismo era la teoría económica más revolucionaria de la historia, y no hay duda que difiere radicalmente de los sistemas previos.

Las culturas de los cazadores-recolectores persistieron con su forma de vida por miles de años, las esclavistas por casi el mismo tiempo y las feudales por muchos siglos. En contraste, el capitalismo transforma todo lo que toca.

No son sólo las marcas las que cambian constantemente. Compañías e industrias se crean y se destruyen en una corriente incesante de innovación, mientras que las relaciones humanas se disuelven y reinventan en formas novedosas.

El capitalismo ha sido descrito como un proceso de destrucción creativa, y nadie puede negar que ha sido prodigiosamente productivo.

Prácticamente todos los que viven en países como el Reino Unido hoy en día reciben ingresos reales más altos de los que habrían recibido si el capitalismo no hubiera existido nunca.

El problema es que entre las cosas que se han destruido en el proceso está la forma de vida de la que, en el pasado, había dependido el capitalismo.

Los defensores del capitalismo argumentan que le ofrece a todos los beneficios que en la época de Marx sólo tenían los burgueses, la clase media asentada que poseía capital y tenía un nivel razonable de seguridad y libertad durante su vida.

En el capitalismo del siglo XIX, la mayoría de la gente no tenía nada. Vivían de vender su labor y cuando los mercados se debilitaban, enfrentaban dificultades.

Pero a medida que el capitalismo evolucionó -dicen sus defensores-, un número mayor de personas se beneficiaron.

Carreras satisfactorias dejaron de ser la prerrogativa de unos pocos. La gente dejó de tener dificultades todos los meses por vivir de un salario inseguro. Las personas estaban protegidas por sus ahorros, la casa que poseían y una pensión decente, así que podían planear sus vidas sin temor.

Con la expansión de la democracia y la riqueza, nadie se iba a quedar sin una vida burguesa. Todos podían ser clase media.

De hecho, en el Reino Unido, Estados Unidos y muchos otros países desarrollados, durante los últimos 20 a 30 años ha ocurrido lo opuesto.

No existe la seguridad laboral, muchas de las profesiones y oficios del pasado desaparecieron y carreras que duran toda la vida no son mucho más que un recuerdo.

Si la gente posee alguna riqueza, está en sus casas, pero los precios de la propiedad raíz no siempre aumentan. Cuando el crédito es restringido, como ahora, pueden quedarse estancados por años. Una menguante minoría puede seguir contando con una pensión con la cual vivir cómodamente y pocos cuentan con ahorros significativos.

Más y más gente vive al día, con muy poca idea sobre qué traerá el futuro.

La clase media solía pensar que sus vidas se desenvolverían en una progresión ordenada, pero ya no es posible considerar a la vida como una sucesión de niveles en los que cada escalón está más arriba que el anterior.

En el proceso de creación destructiva, la escalera desapareció y para cada vez más personas, ser de clase media ya no es siquiera una aspiración.

A medida que el capitalismo ha ido avanzado, ha llevado a la mayoría de la gente a una nueva versión de la precaria existencia del proletariado del que hablaba Marx.

Los salarios son más altos y, en algunos lugares, en cierto grado hay un colchón contra los sacudones gracias a lo que queda del Estado de bienestar.

Pero tenemos poco control efectivo sobre el curso de nuestras vidas y las medidas tomadas para lidiar con la crisis financiera han profundizado la incertidumbre en la que tenemos que vivir.

Tasas de interés del 0% conjugadas con el alza de precios implica que uno recibe beneficios negativos por su dinero y produce la erosión del capital.

La situación para muchos jóvenes es aún peor. Para poder adquirir las habilidades indispensables para conseguir empleo, hay que endeudarse. Y como en cierto momento hay que volverse a entrenar, hay que ahorrar, pero si uno empieza endeudado, eso es lo último que podrá hacer.

Cualquiera que sea la edad, la perspectiva de la mayoría de la gente hoy en día es una vida entera de inseguridad.

Al mismo tiempo que ha despojado a la gente de la seguridad de la vida burguesa, el capitalismo volvió obsoleto al tipo de persona que disfrutaba de la vida burguesa.

En los '80s se habló mucho de los valores victorianos, y los promotores del mercado libre solían asegurar que éste reviviría las virtudes del pasado.

Pero el hecho es que el mercado libre socava las virtudes que mantienen el estilo de vida burgués.

Cuando los ahorros se están desvaneciendo, ser cauteloso puede llevar a la ruina. Es la persona que pide grandes prestamos y que no le tiene miedo a declararse en bancarrota la que sobrevive y prospera.

Cuando el mercado laboral es volátil, no son aquellos que cumplen cabalmente con las obligaciones de su trabajo quienes tienen éxito, sino los que siempre están listos a intentar algo nuevo que aparenta ser más prometedor.

En una sociedad que está siendo transformada continuamente por las fuerzas del mercado, los valores tradicionales son disfuncionales y quien quiera vivir de acuerdo a ellos está en riesgo de terminar en la caneca de la basura.

Examinando un futuro en el que el mercado permea todas las esquinas de la vida, Marx escribió en el Manifiesto Comunista: “Todo lo que es sólido se desvanece en el aire”. Para alguien que vivió en la Inglaterra victoriana temprana (el Manifiesto fue publicado en 1848) era una observación asombrosamente visionaria.

En esa época, nada parecía más sólido que la sociedad en cuyos márgenes vivía Marx.

Un siglo y medio más tarde, vivimos en el mundo que él anticipó, en el cual la vida de todos es experimental y provisional, y la ruina súbita puede llegar en cualquier momento.

Unos pequeño puñado de gente ha acumulado vastas riquezas pero incluso eso tiene una cualidad de evanescente, casi fantasmal.

En los tiempos victorianos, los verdaderamente ricos podían darse el lujo de relajarse, si eran conservadores a la hora de invertir su dinero. Cuando los héroes de las novelas de Dickens finalmente reciben su herencia, no vuelven a hacer nada jamás.

Hoy en día, no existe un remanso de seguridad. Los giros del mercado son tales que nadie puede saber qué mantendrá su valor, ni siquiera dentro de unos pocos años.

Este estado de alteración perpetua es la revolución permanente del capitalismo y yo pienso que nos acompañará en cualquier futuro imaginable realísticamente.

Estamos apenas a mitad de camino de una crisis financiera que pondrá muchas cosas de cabeza.

Monedas y gobiernos probablemente caerán, junto con partes del sistema financiero que creíamos seguro.

No se ha lidiado con los riesgos que amenazaban con congelar a la economía mundial hace apenas tres años. Lo único que se ha hecho es obligar a los Estados a asumirlos.

No importa qué digan los políticos sobre la necesidad de frenar el déficit, deudas de la magnitud de las que se han incurrido no pueden ser pagadas. Es casi seguro que lo que harán es manejarlas recurriendo a la inflación, un proceso que está abocado a ser muy doloroso y empobrecedor para muchos.

El resultado sólo puede ser más agitación política, a una escala aún mayor.

Pero no será el final del mundo, ni siquiera del capitalismo. Pase lo que pase, vamos a seguir teniendo que aprender a vivir con la energía errática que el mercado emanó.

El capitalismo llevó a una revolución pero no la que Marx esperaba. El exaltado pensador alemán odiaba la vida burguesa y pensó en el comunismo para destruirla.

Tal como predijo, el mundo burgués ha sido destruido.

Pero no fue el comunismo el que cometió el acto.

FUE EL CAPITALISMO EL QUE MATO A LA BURGUESIA.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La ONU y las enfermedades no-transmisibles

La Organización de Naciones Unidas (ONU) realizará una cumbre de alto nivel sobre las enfermedades no transmisibles (ENT) del 16 al 19 de septiembre a propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cumbre se centrará en las cuatro ENT más comunes (cáncer, diabetes, males cardiovasculares y de pulmón crónicos), que representan 60 por ciento del total de las defunciones mundiales. El propósito es lograr que se reconozca la gran importancia de esas nuevas epidemias para comprometer a los gobiernos a dar prioridad al Plan de Acción de la Estrategia Global para la Prevención y Control de las ENT de la OMS, así como a dedicarle recursos y a establecer indicadores para medir los avances. Junto con los gobiernos están invitados los organismos de Bretton Woods, el sector privado involucrado en salud y la llamada sociedad civil, particularmente las grandes fundaciones filantrópicas dedicadas a estos padecimientos. Los dos últimos actores han realizado reuniones preparatorias y efectúan un intenso cabildeo.

La OMS aborda la prevención de las ENT con el enfoque de los “factores de riesgo” y “estilos de vida saludables” de los individuos, a pesar de que existen numerosas evidencias sobre el gran peso de los determinantes socio-económicos y políticos en su presentación. La propia OMS documentó abundantemente este hecho en su “Informe sobre los Determinantes Sociales de la Salud” (2008), que recomendó a los Estados miembros los siguiente: “Mejorar las condiciones de vida; luchar contra la distribución desigual del poder, del dinero y de los recursos, y medir y conocer mejor las inequidades sanitarias.”

En la cumbre habrá, inevitablemente, una fuerte tensión entre el propósito de actuar sobre las ENT y la profundización de la política económica y  social neoliberal a raíz de la crisis de 2008 y con su agudización durante los meses pasados, particularmente en Estados Unidos y la Unión Europea. Ocurre así porque esta política conlleva una redistribución regresiva del dinero y deteriora las condiciones de vida de la mayoría de la población por varias vías: incrementa el desempleo; precariza o terceriza el trabajo, con un impacto negativo sobre las condiciones bajo las cuales se realiza, y disminuye el salario e ingreso.

A ello se añade el creciente desmantelamiento de los sistemas públicos de salud, seguridad social y educación con nuevas restricciones de derechos hasta ahora consideradas piezas fundamentales del estado de Bienestar.

De allí las multitudinarias protestas en los países europeos y hasta en Israel. Esta política social va junto con la ampliación de los esquemas privados de seguros y servicios de salud para cubrir los vacíos públicos e incrementos bruscos en el pago por la educación. Estos cambios han sido posibles por la concentración del poder en las elites políticas y grupos económicos globales. Los procesos van aceleradamente en la dirección contraria a la recomendada por la OMS en su Informe sobre los Determinantes Sociales de 2008.

La composición de los participantes en la cumbre sobre las ENT abona a las tensiones y contradicciones, ya que estarán los promotores de las políticas neoliberales (el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional) y los que tienen intereses de lucro en salud, o sea, las industrias farmacéutica, de biotecnología, de tecnología médica, alimentaria y refresquera y las empresa de Asociación Público-Privada. Por otra parte, como ya expuse existe una interrelación entre las grandes organizaciones filantrópicas y estas industrias que les produce conflictos de interés.

Empero también habrá contradicciones entre los participantes del sector privado ya que, por ejemplo, las industrias alimenticia y refresquera tratarán de evitar normas internacionales estrictas relacionadas con sus productos, como ya se demostró en México. Por su parte, las industrias de insumos médicos diversos y de tecnología promoverán que haya acceso universal al tratamiento y a los medicamentos siempre y cuando no se afecten los derechos de propiedad intelectual. Y los bancos supranacionales insistirán en que los gastos sociales deben ser el principal factor de ajuste en la actual agudización de la crisis.

La cumbre de las ENT se perfila, así, como un microcosmos en el que aflorarán las mismas contradicciones que caracterizan a la gran pugna actual entre intereses particulares y visiones del mundo. En estas condiciones parece difícil que la ONU logre una gobernanza internacional que proteja el interés general: la salud de los ciudadanos del mundo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Cobertura universal (calderonista) ¡antes que EU!

Aunque los servicios de salud de Guerrero están al borde del colapso, en consonancia con el reductivo Catálogo de Servicios Esenciales del Seguro Popular el 9 de agosto de 2011 el secretario Córdova Villalobos puso en marcha la Ventanilla de Salud (SSA) en Anchorage, ¡ALASKA!, en la que se ofrece a migrantes información para que estén atentos a los riesgos que deben evitar para mantenerse sanos, además de servicios gratuitos para la revisión de la presión arterial, glucosa, colesterol, agudeza visual y glaucoma. En Estados Unidos operan otras 47 ventanillas y sólo faltan tres para cubrir toda la red de consulados de México.

Correspondiendo con la baja resolutividad de esas mismas intervenciones del Seguro Popular, oncólogos pediátricos alertaron que (sin considerar el letal desabasto de medicamentos) ese seguro resulta insuficiente para atender a los niños con cáncer pues, aunque ofrece cubrir el tratamiento, no cubre las complicaciones derivadas, lo que limita su atención digna y adecuada. La carencia de especialistas, resaltaron, deriva de la falta de plazas y bajos salarios.

El propio secretario de Salud de Tlaxcala, Jesús Fragoso Bernal, reconoce que los beneficiarios del Seguro Popular en la entidad rehúyen los servicios de hospitales y centros médicos de su dependencia, optando (por falta de confianza y en lugar de ellos) por las clínicas privadas. La cobertura de la entidad, puntualiza, debería ser de 75 por ciento de la población afiliada al Seguro Popular; sin embargo, apenas capta 30 por ciento. Aun con Seguro Popular, no se acercan a nuestros centros y se ha visto que los servicios no cumplen con las expectativas.

Pero para Salomón Chertorivski (el más fiel de los calderonistas) la revolución gerencial del Seguro Popular (que sólo existe en su afiebrada visión tecnocrática) ya se ha traducido en pagos por evento a médicos del sector público o privado que aceptan prestar servicios clínicos en las tardes, noches o fines de semana, con lo que sus honorarios son equivalentes a los que podrían ganar en una consulta privada.

Mientras tanto, paseando alegremente por Ginebra, el secretario Córdova Villalobos aseguraba que México logrará la cobertura universal ¡antes que Estados Unidos!, consolidando la meta de afiliación para finales de 2011: estamos muy cerca, se está haciendo un gran esfuerzo, los estados se están afiliando de manera acelerada y vamos a empezar a tener banderas blancas, casi declama.

Y, en efecto, con fines netamente electoreros, Calderón empezó a levantarlas en Chiapas (2.8), San Luis Potosí (4.8), Michoacán (5.8), Morelos (6.8) y Chihuahua (9.8). Quiero ser recordado por mis logros en materia de salud, fantaseó. Al tiempo que Córdova Villalobos destacaba que 10 estados habían alcanzado la meta de afiliación para lograr la cobertura universal.

Exactamente lo mismo hicieron Vicente Fox y Julio Frenk en los años 2005-2006.

Fox-Frenk 2005. En octubre, en Puebla, algunos serranos caminaron (entre la lluvia) hasta cuatro horas para llegar a Zacapoaxtla con la promesa de obtener una despensa, aunque la mayoría regresó a sus casas con las manos vacías, pero tocados con gorras blancas que portaban la leyenda salud, Seguro Popular Puebla, obsequiadas personalmente en el acto por el gobernador Marín y el secretario Frenk.

En noviembre, Fox sostuvo en su programa de radio Fox contigo que la salud no es privilegio para unos cuantos y que todos los estados del país cuentan con el Seguro Popular. Tres ya alcanzaron la cobertura universal: Campeche, Colima y Aguascalientes. Izamos la bandera blanca. No vamos a dar un solo paso atrás en esta gran tarea.

En diciembre, en la explanada de la delegación Venustiano Carranza, Fox, su esposa, Julio Frenk y Alejandro Encinas entregaron la credencial 3 millones del Seguro Popular, rodeados de panistas que portaban camisetas que tenían impresa propaganda de Felipe Calderón.

Fox-Frenk 2006. En enero, al encabezar el Día de la Enfermera, Fox anunció que los menores de 18 años que tienen cáncer y no están protegidos por alguna institución de seguridad social podrían afiliarse al Seguro Popular.

Días después expresó que, a través del avance en la cobertura del Seguro Popular, su administración le va a dejar poca tarea al siguiente gobierno y que habría cobertura total del Seguro Popular en por lo menos 15 estados. Mientras Frenk destacaba que la afiliación al Seguro Popular refleja cómo se logra el ejercicio efectivo, universal, incluyente e igualitario de los derechos sociales.

En febrero, Fox izó la bandera blanca en Guanajuato, al tiempo que la SCJN le ordenaba suspender sus spots de promoción del Seguro Popular. Pero, violando la ley, en abril Fox envió cartas de felicitación a los afiliados del Seguro Popular.

Hasta que, después de publicitar (en pleno agosto) el Seguro Popular en San Diego, California, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) reconoció la abierta intervención de Fox (en su calidad de titular del Poder Ejecutivo) en la controversial elección del año 2006, aunque no lo penalizó.

Así que a pesar de Chertorivski (el más fiel de los calderonistas) y los académicos del Coneval que se atreven a publicitar esa fantástica universalidad como ¡un derecho social atendido!, la terca realidad que se impone muestra que los servicios están peor de lo que estaban antes del Seguro Popular.

Como con Fox, ¿se pronunciará también el TEPJF frente al uso electoral abusivo de Calderón y Córdova con la cobertura universal del Seguro Popular?

domingo, 7 de agosto de 2011

U.S. Widens Role in Battle Against Mexican Drug Cartels-E.U.A amplía su papel en la batalla contra los cárteles de drogas mexicanos

Mexican federal police agents training in Mexico City. The United States has trained nearly 4,500 new federal police agents

WASHINGTON — The United States is expanding its role in Mexico’s bloody fight against drug trafficking organizations, sending new C.I.A. operatives and retired military personnel to the country and considering plans to deploy private security contractors in hopes of turning around a multibillion-dollar effort that so far has shown few results.

In recent weeks, small numbers of C.I.A. operatives and American civilian military employees have been posted at a Mexican military base, where, for the first time, security officials from both countries work side by side in collecting information about drug cartels and helping plan operations. Officials are also looking into embedding a team of American contractors inside a specially vetted Mexican counternarcotics police unit.

Officials on both sides of the border say the new efforts have been devised to get around Mexican laws that prohibit foreign military and police from operating on its soil, and to prevent advanced American surveillance technology from falling under the control of Mexican security agencies with long histories of corruption.

“A sea change has occurred over the past years in how effective Mexico and U.S. intelligence exchanges have become,” said Arturo Sarukhán, Mexico’s ambassador to the United States. “It is underpinned by the understanding that transnational organized crime can only be successfully confronted by working hand in hand, and that the outcome is as simple as it is compelling: we will together succeed or together fail.”

The latest steps come three years after the United States began increasing its security assistance to Mexico with the $1.4 billion Merida Initiative and tens of millions of dollars from the Defense Department. They also come a year before elections in both countries, when President Obama may confront questions about the threat of violence spilling over the border, and President Felipe Calderón’s political party faces a Mexican electorate that is almost certainly going to ask why it should stick with a fight that has left nearly 45,000 people dead.

“The pressure is going to be especially strong in Mexico, where I expect there will be a lot more raids, a lot more arrests and a lot more parading drug traffickers in front of cameras,” said Vanda Felbab-Brown, a counternarcotics expert at the Brookings Institution. “But I would also expect a lot of questioning of Merida, and some people asking about the way the money is spent, or demanding that the government send it back to the gringos.”

Mexico has become ground zero in the American counternarcotics fight since its cartels have cornered the market and are responsible for more than 80 percent of the drugs that enter the United States. American counternarcotics assistance there has grown faster in recent years than to Afghanistan and Colombia. And in the last three years, officials said, exchanges of intelligence between the United States and Mexico have helped security forces there capture or kill some 30 mid- to high-level drug traffickers, compared with just two such arrests in the previous five years.

The United States has trained nearly 4,500 new federal police agents and assisted in conducting wiretaps, running informants and interrogating suspects. The Pentagon has provided sophisticated equipment, including Black Hawk helicopters, and in recent months it has begun flying unarmed surveillance drones over Mexican soil to track drug kingpins.

Still, it is hard to say much real progress has been made in crippling the brutal cartels or stemming the flow of drugs and guns across the border. Mexico’s justice system remains so weakened by corruption that even the most notorious criminals have not been successfully prosecuted.

“The government has argued that the number of deaths in Mexico is proof positive that the strategy is working and that the cartels are being weakened,” said Nik Steinberg, a specialist on Mexico at Human Rights Watch. “But the data is indisputable — the violence is increasing, human rights abuses have skyrocketed and accountability both for officials who commit abuses and alleged criminals is at rock bottom.”

Mexican and American officials involved in the fight against organized crime do not see it that way. They say the efforts begun under President Obama are only a few years old, and that it is too soon for final judgments. Dan Restrepo, Mr. Obama’s senior Latin American adviser, refused to talk about operational changes in the security relationship, but said, “I think we are in a fundamentally different place than we were three years ago.”

A senior Mexican official, speaking on condition of anonymity, agreed. “This is the game-changer in degrading transnational organized crime,” he said, adding: “It can’t be a two-, three-, four-, five- or six-year policy. For this policy investment to work, it has to be sustained long-term.”

United States ambassador to Mexico was plucked from an assignment in Kabul, Afghanistan, the Obama administration bristles at such comparisons, saying Mexico’s growing economy and functioning, though fragile, institutions put it far ahead of Afghanistan. Instead, administration officials more frequently compare Mexico’s struggle to the one Colombia began some 15 years ago.

Among the most important lessons they have learned, they say, is that in almost any fight against organized crime, things tend to get worse before they get better.

When violence spiked last year around Mexico’s industrial capital, Monterrey, Mr. Calderón’s government asked the United States for more access to sophisticated surveillance technology and expertise. After months of negotiations, the United States established an intelligence post on a northern Mexican military base, moving Washington beyond its traditional role of sharing information to being more directly involved in gathering it.

American officials declined to provide details about the work being done by the American team of fewer than two dozen Drug Enforcement Administration agents, C.I.A. officials and retired military personnel members from the Pentagon’s Northern Command. For security reasons, they asked The New York Times not to disclose the location of the compound.

Several Mexican and American security analysts compared the challenges of helping Mexico rebuild its security forces and civil institutions — crippled by more than seven decades under authoritarian rule — to similar tests in Afghanistan. They see the United States fighting alongside a partner it needs but does not completely trust.

Though the new But the officials said the compound had been modeled after “fusion intelligence centers” that the United States operates in Iraq and Afghanistan to monitor insurgent groups, and that the United States would strictly play a supporting role.

“The Mexicans are in charge," said one American military official. “It’s their show. We’re all about technical support.”

The two countries have worked in lock step on numerous high-profile operations, including the continuing investigation of the February murder of Jaime J. Zapata, an American Immigration and Customs Enforcement agent.

Mexico’s federal police chief, Genaro García Luna, put a helicopter in the air within five minutes after receiving a call for help from Mr. Zapata’s partner, the authorities said. Then he invited American officials to the police intelligence center — an underground location known as “the bunker” — to work directly with Mexican security forces in tracking down the suspects.

Mexican officials hand-carried shell casings recovered from the scene of the shooting to Washington for forensics tests, allowed American officials to conduct their own autopsy of the agent’s body and shipped the agent’s bullet-battered car to the United States for inspection.

In another operation last week, the Drug Enforcement Administration and a Mexican counternarcotics police unit collaborated on an operation that led to the arrest of José Antonio Hernández Acosta, a suspected drug trafficker. The authorities believe he is responsible for hundreds of deaths in the border city of Ciudad Juárez, Mexico, including the murders of two Americans employed at the United States Consulate there.

While D.E.A. field officers were not on the scene — the Mexicans still draw the line at that — the Americans helped develop tips and were in contact with the Mexican unit almost every minute of the five-hour manhunt, according to a senior American official in Mexico. The unit, of about 50 officers, is the focus of another potentially ground-breaking plan that has not yet won approval. Several former D.E.A. officials said the two countries were considering a proposal to embed a group of private security contractors — including retired D.E.A. agents and former Special Forces officers — inside the unit to conduct an on-the-job training academy that would offer guidance in conducting operations so that suspects can be successfully taken to court. Mexican prosecutors would also work with the unit, the Americans said.

But a former American law enforcement official familiar with the unit described it as one good apple in a barrel of bad ones. He said it was based on a compound with dozens of other nonvetted officers, who provided a window on the challenges that the Mexican police continue to face.

Some of the officers had not been issued weapons, and those who had guns had not been properly trained to use them. They were required to pay for their helmets and bulletproof vests out of their own pockets. And during an intense gun battle against one of Mexico’s most vicious cartels, they had to communicate with one another on their cellphones because they had not been issued police radios. “It’s sort of shocking,” said Eric Olson of the Woodrow Wilson Center. “Mexico is just now learning how to fight crime in the midst of a major crime wave. It’s like trying to saddle your horse while running the Kentucky Derby.”

WASHINGTON - Estados Unidos está expandiendo su papel en el sangriento combate contra las organizaciones del narcotráfico enviando nuevos agentes de la CIA y personal militar retirado a México, y considera planes para desplazar contratistas privados en seguridad con la esperanza de darle la vuelta a la campaña multimillonaria que hasta ahora ha dado pocos resultados.

En las últimas semanas, se han asignado números reducidos de agentes de la CIA y empleados militares civiles estadounidenses en una base militar mexicana, donde, por primera vez, funcionarios de seguridad de ambos países trabajan lado a lado en la recopilación de información sobre los carteles de la droga, y ayudan en planes para operaciones. Funcionarios también buscan insertar a un equipo de contratistas estadounidenses en una unidad policial antinarcóticos mexicana, especialmente investigada.

Funcionarios a ambos lados de la frontera dijeron que se han diseñado esfuerzos especiales para eludir el cumplimiento de las leyes mexicanas que prohíben la operación de militares y policías extranjeros en su territorio, así como para evitar que la avanzada tecnología de vigilancia estadounidense quede bajo el control de dependencias de seguridad mexicanas con largos historiales de corrupción.

"Ha habido un cambio radical en los últimos años en cuanto a cuán efectivos se han vuelto los intercambios de inteligencia entre México y Estados Unidos", dijo Arturo Sarukhán, el embajador mexicano ante Estados Unidos. "Lo apuntala el entendimiento de que sólo se puede confrontar al crimen organizado transnacional trabajando mano con mano, y de que el resultado es tan simple como imperioso: tendremos éxito juntos o fracasaremos juntos".

Las medidas más recientes se toman tres años después de que Estados Unidos empezó a incrementar su asistencia en seguridad para México con la Iniciativa Mérida, de 1,400 millones de dólares y decenas de millones de dólares del Departamento de la Defensa estadounidense. Asimismo, suceden un año antes de las elecciones en ambos países, cuando el presidente Barack Obama podría enfrentar cuestionamientos sobre la amenaza de que la violencia desborde la frontera, y el partido político del presidente mexicano Felipe Calderón se enfrente a un electorado que casi seguramente le preguntará por qué debería proseguir con una lucha que ha dejado casi 45,000 muertos.

"La presión va a ser especialmente fuerte en México, donde espero que habrá muchos más ataques, mucho más arrestos y mucho más desfilan los traficantes de drogas frente a las cámaras", dijo Vanda Felbab-Brown, un experto en lucha contra el narcotráfico en la Brookings Institution. "Pero también se espera una gran cantidad de preguntas sobre el Plan Mérida, y algunas personas preguntando acerca de cómo se gasta el dinero, o exigiendo que el gobierno lo envié de vuelta a los gringos".

México se ha convertido en el punto cero en la lucha antinarcóticos estadounidense desde su cárteles han acaparado el mercado y son responsables de más del 80 por ciento de las drogas que entran a Estados Unidos. La asistencia antinarcóticos estadounidense ha crecido más rápidamente en los últimos años que en Afganistán y Colombia. Y en los últimos tres años, dijeron las autoridades, el intercambio de inteligencia entre los Estados Unidos y México han ayudado a las fuerzas de seguridad a capturar o matar a unos 30 traficantes de drogas de medio-alto nivel, en comparación con sólo dos de esas detenciones en los últimos cinco años.

Estados Unidos ha capacitado a cerca de 4,500 nuevos agentes de la policía federal y en la asistencia en la realización de escuchas telefónicas, proporcionado informantes e interrogando a sospechosos. El Pentágono ha proporcionado equipos sofisticados, incluidos los helicópteros denominados Halcón Negro, y en los últimos meses ha comenzado a volar aviones desarmados de vigilancia en suelo mexicano para realizar un seguimiento capos de la droga.

Sin embargo, es difícil decir que se haya hecho un verdadero progreso en paralizar o detener la brutalidad los carteles o bien el flujo de drogas y armas por la frontera. El sistema de justicia en México sigue siendo debilitado por la corrupción tanto que incluso los más notorios criminales no han sido procesados.

"El gobierno ha argumentado que el número de muertes en México es una prueba positiva de que la estrategia está funcionando y que los carteles están siendo debilitados", dijo Nik Steinberg, especialista en México de Human Rights Watch. "Pero los datos son indiscutibles, la violencia va en aumento, los abusos de los derechos humanos se han disparado y la rendición de cuentas tanto para los funcionarios que cometen abusos y los presuntos delincuentes está por los suelos".

Las autoridades mexicanas y estadounidenses participan en la lucha contra el crimen organizado pero no se ve de esa manera. Dicen que los esfuerzos iniciados en estos años bajo la presidencia de Obama son muy pocos, y que es demasiado pronto para que tener resultados factibles. Dan Restrepo, principal asesor de Obama, América Latina, se negó a hablar sobre los cambios operacionales en la relación de seguridad, sino que dijo: "Creo que estamos en un lugar fundamentalmente diferente de lo que éramos hace tres años."

Un funcionario mexicano, que habló bajo condición de anonimato, menciono. "Este es el cambio de juego en la degradación de la delincuencia organizada transnacional", dijo, y agregó: "No puede ser una de dos, tres, cuatro, la políticas en estos cinco o seis años. Por ello esta política de inversión y  trabajo, tiene que ser sostenida a largo plazo."

Varios analistas de seguridad de México y Estados Unidos frente a los retos de ayudar a México a reconstruir sus fuerzas de seguridad y las instituciones civiles (paralizados por más de siete décadas bajo un régimen autoritario) con similitudes a Afganistán. Ellos ven los Estados Unidos luchando junto a un socio que necesita, pero no se fía del todo.

Aunque el nuevo embajador de Estados Unidos a México, fue sacado de una misión en Kabul, Afganistán, el gobierno de Obama cerdas en estas comparaciones, diciendo crecimiento de la economía de México y el funcionamiento, aunque frágil, las instituciones se ponen muy por delante de Afganistán. En cambio, funcionarios de la administración más reciente comparar la lucha de México a la de Colombia que inicio hace unos 15 años.

Entre las lecciones más importantes que han aprendido, dicen, es que en casi cualquier lucha contra la delincuencia organizada, las cosas tienden a empeorar antes de mejorar.

Cuando la violencia disparó el año pasado alrededor de la capital industrial de México, Monterrey, el gobierno de Calderón pidió a Estados Unidos un mayor acceso a la tecnología de vigilancia sofisticada y su experiencia. Después de meses de negociaciones, los Estados Unidos establecieron un puesto de inteligencia en una base militar del norte de México, pasando Washington más allá de su papel tradicional de intercambio de información para estar más directamente involucradas en la recolección de la misma.

Funcionarios estadounidenses se negaron a proporcionar detalles sobre el trabajo realizado por el equipo estadounidense de menos de dos docenas de agentes antinarcóticos DEA, la CIA funcionarios y miembros retirados de personal militar del Comando Norte del Pentágono. Por razones de seguridad, que pidió el New York Times no revelar la ubicación del complejo.

Pero los funcionarios dijeron que el compuesto había sido el modelo de "centros de fusión de inteligencia" que Estados Unidos opera en Irak y Afganistán para vigilar a los grupos insurgentes, y que los Estados Unidos sería estrictamente una función de apoyo.

"Los mexicanos están a cargo", dijo un funcionario militar estadounidense. "Es su show. Todo se trata de apoyo técnico".

Los dos países han trabajado al unísono en numerosas operaciones de alto perfil, incluyendo la investigación continua de la muerte en febrero de Jaime J. Zapata, un agente de Inmigración y aduanas norteamericano.

El Jefe de la policía federal de México, Genaro García Luna, puso un helicóptero en el aire dentro de los cinco minutos después de recibir una llamada de ayuda de su socio el Sr. Zapata, dijeron las autoridades. Luego invitó a los funcionarios estadounidenses al centro de inteligencia de la policía (un lugar subterráneo conocido como "el bunker") para trabajar directamente con las fuerzas de seguridad mexicanas en la búsqueda de los sospechosos.

Las autoridades mexicanas mostraron casquillos de bala recuperados del lugar de los hechos a Washington para las pruebas forenses, permitieron a los funcionarios estadounidenses llevar a cabo su propia autopsia del cuerpo del agente y se envío el auto acribillado del agente a los Estados Unidos para su inspección.

En otra operación la semana pasada, la Administración de Drogas y la unidad mexicana de la policía antinarcóticos colaboraron en una operación que condujo a la detención de José Antonio Hernández Acosta, un presunto traficante de drogas. Las autoridades creen que él es responsable de centenares de muertos en la ciudad fronteriza de Ciudad Juárez, México, incluyendo el asesinato de dos empleados estadounidenses en el Consulado de Estados Unidos allí.

Mientras la D.E.A. menciona que los oficiales de campo no estuvieron en la escena (que los mexicanos trazaron la línea en que los americanos ayudan a desarrollar consejo y estuvieron en contacto con la unidad mexicana casi cada minuto de la persecución de cinco horas, según un alto funcionario estadounidense en México). La unidad, de unos 50 agentes, es el foco de otro plan potencialmente revolucionaria que aún no ha logrado la aprobación. Varios funcionarios ex D.E.A. dijeron que los dos países estaban considerando una propuesta para integrar un grupo de contratistas privados de seguridad (incluyendo agentes jubilados de la DEA y ex agentes de las Fuerzas Especiales) dentro de la unidad para llevar a cabo un control sobre el trabajo de la Academia de formación que ofrezcan una guía en la realización de operaciones a fin de que los sospechosos pueden ser exitosamente llevado a los tribunales. Fiscales mexicanos también trabajar con la unidad, los estadounidenses, mencionan.

Pero un ex funcionario estadounidense familiarizado con el cumplimiento de la ley de la unidad que se describe como una buena manzana en un barril de los malos. Dijo que estaba basada en un compuesto de decenas de otros funcionarios nonvetted, que proporcionan una ventana a los desafíos que la policía mexicana siguen enfrentando.

Algunos de los oficiales no portan armas, y los que tenían armas de fuego no habían sido debidamente capacitados para usarlas. Ellos estan obligados a pagar por sus cascos y chalecos antibalas de su propio bolsillo. Y durante un intenso tiroteo contra uno de los cárteles más despiadados de México, tenían que comunicarse entre sí con sus teléfonos celulares, ya que no se había emitido radios de la policía. "Es una especie de contradicción", dijo Eric Olson, del Centro Woodrow Wilson. "México está ahora aprendiendo a luchar contra el crimen, en medio de una ola de crímenes. Es como tratar de ensillar un caballo mientras se ejecuta el Derby de Kentucky. "

Fuente NYTimes: http://www.nytimes.com/2011/08/07/world/07drugs.html?pagewanted=1&_r=1&sq=mexico&st=cse&scp=4

martes, 2 de agosto de 2011

CONEVAL y la cobertura universal de salud

El informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sobre la pobreza multidimensional en 2010 puso al descubierto la precaria situación en que viven 52 millones de mexicanos y desmiente que habrá cobertura universal en salud. Demuestra, además, que la situación se ha deteriorado entre 2008 y 2010. La pobreza multidimensional es un índice que combina el ingreso monetario con carencias en educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación. Esta medición se hizo por primera vez en 2008 a raíz de los cambios en la Ley General de Desarrollo Social. Según el informe, la variable “carencia en acceso a servicios de salud” es una excepción, ya que 2.9 millones dejaron de sufrirla respecto de 2008.

Los datos sobre la población sin “acceso a los servicios de salud” en el Censo de Población y Vivienda son 39.8 versus 37.1 millones en el estudio del CONEVAL, o sea una diferencia de 2.4 por ciento sobre la población total, aunque Jalisco, Michoacán y Morelos exhiben datos del 11.8 al  15.4por ciento más altos en el censo. El porcentaje de mexicanos que no tiene acceso a los servicios de salud corresponde de esta manera al 33-35 por ciento, cifra que contrasta con la reiterada afirmación oficial de que México está en vísperas de tener cobertura “universal” de servicios de salud.

La noción “acceso a los servicios de salud” es bastante ambigua y es Importante esclarecer cómo se mide. En el censo y en el informe del CONEVAL significa tener o estar afiliado a un seguro de salud de la seguridad social, del Seguro Popular (SP) o privado. Cabe señalar que el CONEVAL no utilizó algunas variables recolectadas que le hubieran permitido una definición más precisa, ya que su cuestionario contiene información sobre la utilización de servicios al necesitarlos, lo que mide el acceso real a los servicios.

Según el CONEVAL 7.4 millones de mexicanos adquirieron la cobertura de algún seguro de salud entre 2008 y 2010, mientras el SP reporta que el número de sus afiliados aumentó a 16.4 millones de personas en el mismo lapso. Esta incongruencia sólo podría explicarse si unos 9 millones de derechohabientes de la seguridad social hubieran perdido su seguro. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la única institución de seguridad social con datos actualizados año con año, reporta un incremento de 3.5 de derechohabientes y 1.5 millones de asegurados de 2008 a 2010. Aunque el resto de los institutos de seguridad social no hubieran incrementado su número de derechohabientes no es posible cuadrar las cifras de aumento de la cobertura.

La relativa coincidencia entre los datos del censo y del CONEVAL, ambos recolectados directamente en campo, pone en entredicho la información proporcionada por la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS). Al respecto es importante señalar que la forma de reportar los datos sobre afiliados cambió en 2009 de familias a personas, y es en 2010 cuando se reportan 12.4 millones de nuevos afiliados.

Habría dos posibles explicaciones de la enigmática diferencia entre los datos del CONEVAL y la CNPSS. Una es “administrativa” y consiste en la afiliación de todos los atendidos por IMSS-Oportunidades en bloque al SP sin que se les haya informado. La otra es que se ha inducido a los estados a simular nuevos afiliados al SP con el incentivo perverso de condicionar la transferencia de recursos por esta vía a un incremento en su número. En ambos casos las personas ignorarían su pertenencia al SP y, por tanto, cuando se les interroga al respecto responden negativamente.

Y no menos importante, su acceso a los servicios de salud no ha cambiado cuando los necesitan. En el primer caso porque ya tenían acceso gratuito a los servicios del IMSS-Oportunidades. En el segundo caso, porque se atienden en los mismos servicios estatales de salud que ya existían.

El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, no ha dado ninguna explicación a la discrepancia entre los datos de CNPSS y de CONEVAL. Sólo señaló que la gente gastó menos en atención médica en 2010 que es uno de los objetivos del SP. Esto es cierto en promedio según la Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares. Sin embargo, 10 por ciento más pobre, en el que se ubica 77 por ciento de los afiliados al SP según la CNPSS, incrementó su gasto médico en un 14 por ciento en 2010 respecto a 2008.

Los resultados del estudio de CONEVAL no dejan lugar a dudas. No habrá cobertura universal del aseguramiento en México en 2011 o 2012, y mucho menos habrá acceso universal a los servicios de salud.

lunes, 25 de julio de 2011

ESTA ES LA HISTORIA DE UN NIÑO, QUE DESPERTÓ UNA MAÑANA Y LE PREGUNTÓ A SU MADRE, MAMÁ: ¿QUÉ PASARÍA SI NO HUBIERA NEGROS EN EL MUNDO?

Su madre pensó por un momento, y luego le dijo: Hijo, hoy tu me vas a acompañar, y veremos como seria la vida si no hubiera negros en el mundo. Dijo la madre, ahora ve a vestirte para que empecemos. El niño se marchó a su cuarto, para ponerse su ropa y zapatos. Su madre lo miró y le dijo, hijo, donde están tus zapatos? Y esa ropa que llevas está arrugada, yo tendré que planchártela. Pero cuando ella fue en busca de la mesa de planchar, esta no estaba allí. Ves hijo, Sarah Boone, una negra, fue quien la inventó y Jan Matzliger, un negro, fue quien inventó la máquina que se usa para adherir el zapato a la suela.

Bueno, dijo la madre, ve y hazte algo en el pelo. El niño corrió a su cuarto para peinarse, pero el peine no estaba allí. Ves, le dijo su madre, Watter Sarnmons, un negro, inventó el peine. El niño opto por cepillarse su pelo, pero el cepillo tampoco estaba allí. Tu vez, le dijo su madre, Lydia O. Newman, una negra, inventó el cepillo para el pelo.

La madre dijo luego a su hijo, vamos a hacer las tareas de la casa y luego vamos a la tienda a hacer mandado. El niño tenía como tarea barrer el piso. El niño barrió sin descansar. Cuando el fue en busca del recogedor de polvo, este no estaba alli. Tu ves, le dijo su madre, Lloyd P. Ray, un negro, inventó el recogedor de polvo. El tuvo que amontonar la basura en una esquina de la casa y dejarla allí. El niño luego decidió trapear el piso, pero cuando fue en busca del trapeador, este no estaba allí. Ves, le dijo su mamá, Thomas W. Stewart, un negro, inventó el trapeador. El niño grito a su madre, mamá, yo no tengo suerte. Bueno hijo, déjame terminar de lavar la ropa para que prepararemos una lista de mandado para ir a la tienda a comprar.

Cuando la ropa terminó de ser lavada, ella fue a colocar la ropa en la secadora, pero la secadora no estaba allí. Tu ves mijo, dijo la madre, George T. Samon, un negro, inventó la secadora.

La mamá le solicito un lápiz y papel a su hijo, para preparar la lista de mandado que llevarían al mercado. El niño corrió a buscar el papel y el lápiz, pero notó que el lápiz estaba despuntado. El joven esta vez también tuvo poca suerte, porque John LoveT un negro, inventó el sacapuntas.

La mamá trato de conseguir una pluma, pero tampoco había pluma, porque William Purvis, un negro, inventó la pluma fuentes. A propósito, Lee Burridge, un negro, fue quien inventó la máquina de escribir, y W. A. Lovette, otro negro, inventó la máquina impresora avanzada. El niño y su madre decidieron marcharse al mercado. Cuando el niño abrió la puerta de su casa, notó que el pasto estaba tan alto como el. Su madre le dijo, ves, la cortadora de grama la inventó John Burr, un negro. Ellos se dirigieron al automóvil, y se encontraron con que este no arrancaba. A lo que su madre le dijo, ves, Richard Spikes, un negro, inventó el sistema automático de velocidades y Joseph Gammel, otro negro, inventó el sistema de supercargado para máquinas de combustión interna.

El niño y su madre también observaron que los vehículos en circulación chocaban con mucha frecuencia, por la falta de semáforos. Ella le señalo, tu ves, Garret A. Morgan, un negro, inventó el semáforo. Ya se estaba haciendo tarde, y decidieron continuar su camino hacia el mercado, realizaron su compra y regresaron a casa. Al llegar a su hogar, después de sacar la leche, los huevos y la mantequilla de sus bolsas, notaron que el refrigerador estaba ausente. A lo que dijo la madre, tu ves mijo, John Standard, un negro, inventó el refrigerador. Entonces decidieron dejar los comestibles sobre la mesa.

A todas estas, el niño empezó a sentir frío. La mamá fue a encender el aparato de calefacción, el cual no estaba allí. Ella le dijo a su hijo, sabes, Alice Parker, una negra, fue quien inventó el aparato de calefacción. Aun en el verano, ellos tampoco habrían tenido suerte, porque Frederick Jones, un negro, fue quien inventó el aire acondicionado.

Era casi la hora de que el padre del niño llegara a casa.El mencionado señor, usualmente toma el autobús para dirigirse a su casa. Pero no había tal autobús, porque el precursor de ese medio de transporte fue el tranvía eléctrico, cuyo invento lo realizo Elber R. Robinson, un negro. El papá del niño, quien trabaja en una oficina de un veinteavo piso, usa el elevador frecuentemente, pero esta vez no había elevador, porque Alexander Miles, un negro, fue quien lo inventó. El niño también acostumbraba arrojar sus cartas a un buzón de correos de la localidad, pero ahora el buzón no estaba allí, porque Philip Downing, un negro, fue quien lo inventó. Y a propósito, fue también un negro, William Berry, quien inventó el matasellos de correos. Después de un arduo día, el niño y su madre se sentaron ante la mesa del comedor, con la cabeza entre sus manos. Cuando el padre por fin llego a casa, este les pregunto, porque están sentados a obscuras? Bueno, porque Lewis Howard Latimer, un negro, fue quien inventó el filamento que contienen los bombillos, Aquí no estamos mencionando si el niño estuviese enfermo y necesitase una transfusión sanguínea para salvar su vida. Esta habría podido realizarse, debido a la proeza que hiciera el doctor Charles Drew, un científico negro, quien consiguió la forma para preservar y almacenar sangre, lo que dio inicio al primer banco de sangre del mundo. Que tal si el niño hubiese necesitado de una cirugía del corazón. Esto no habría podido ser posible, sin la primera operación de corazón abierto realizada por el doctor Daniel Hale Williams, un científico negro.

El niño pronto aprendió, como sería la vida si no hubiera negros en el mundo. Si usted alguna vez se ha hecho la misma pregunta que este niño. Donde estaría la humanidad sin nosotros? La respuesta es muy simple. Estaríamos en una gran obscuridad.

miércoles, 6 de julio de 2011

La importancia del dato en la salud pública

El 29 de junio la agencia gubernamental farmacéutica sueca(Läkemedelsverket) presentó los resultados de una revisión de todos los casos de narcolepsia (enfermedad neurológica crónica e incapacitante ocurridos en menores de 19 años durante el periodo 2009-2010. La revisión
demuestra que los que fueron vacunados contra la influenza A/H1N1 con Pandemrix o Arepanrix tuvieron 6.6 veces mayor riesgo de desarrollar esa enfermedad. Los hallazgos son coincidentes con otro estudio finlandés. Recordemos que 8 millones de mexicanos recibieron esta vacuna.

El estudio sueco fue posible gracias a un registro, confiable y exhaustivo, de morbilidad que permite detectar alteraciones en la incidencia de enfermedades aunque sean relativamente infrecuentes y establecer la relación epidemiológica con la causa inmediata. Es una demostración de la importancia del dato en la salud pública. El tema de la importancia del dato confiable y exhaustivo adquiere mucha relevancia en una época caracterizada por su (fetichismo) idolatría del “dato”. Recibimos abundante información numérica cotidianamente que se presenta como una demostración de la verdad sobre uno u otro hecho, como la evidencia empírica de tal o cual suceso.

Los investigadores mexicanos de salud pública y de las políticas de salud nos enfrentamos a datos oficiales contradictorios entre sí y en muchas ocasiones inverosímiles o hasta extravagantes. Por ejemplo, en la página oficial del Seguro Popular (SP) se sostiene que éste cubre mil 400 enfermedades cuando su catálogo sólo consigna 275 intervenciones y 49 de “gastos catastróficos”. Es de notar que el concepto “intervención” se refiere a procedimientos específicos que no cubren la totalidad de la atención requerida para una enfermedad en sus distintas fases. Es decir, el SP no cubre enfermedades sino procedimientos lo que resulta en un proceso de atención fracturado e incompleto.

Otro ejemplo son los datos del número de derechohabientes de la seguridad
social en 2010. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que son 72.5 millones, de los cuales 35.4 pertenecen al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y 7.2 al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). El IMSS reclama una cobertura de 52.3 millones y el SP de 42.2 millones de personas. Si se suman los datos proporcionados por el IMSS y por el Seguro
Popular más los del ISSSTE hay una discrepancia de 29 millones respecto al
dato del INEGI. Aun restando los 7.1 millones de derechohabientes del IMSS
que no son usuarios, hay una diferencia de 22 millones.

En el caso del SP no se señala la diferencia entre personas inscritas y usuarias. Hay además graves inconsistencias entre las características reportadas de los afiliados al SP respecto de los datos poblacionales: ¡38 por ciento! está clasificadas como de los deciles I o II, o sea del 20 por ciento más pobre de los mexicanos, y las familias con jefatura femenina sobrepasan en 2 millones el total nacional de las de ese tipo. La próxima declaratoria de “cobertura universal de salud” carece de sustancia concreto con tal inexactitud en los datos.

Sobra decir que la poca confiabilidad del denominador para cualquier cálculo de recursos respecto a la población cubierta resta validez a este tipo de indicadores que deberían de ser la base mínima de cualquier proceso serio de planeación.

En salud está de moda argumentar que las políticas públicas deben estar “basadas en evidencias” que, las más de las veces, equivale a decir estar sustentadas en datos. Es de por sí cuestionable si este concepto, tomado de la medicina clínica y los estudios experimentales estrictamente controlados, se puede trasladar a los procesos complejos de las políticas públicas y en este caso cuáles son los datos o evidencias a tomar en cuenta.

El problema no se hace menor cuando se analiza el tipo de dato-información que se utiliza. Un ejemplo es el muy favorecido indicador de impacto “años de vida saludable” que resulta ser construido parcialmente en valores imputados o estimados lo que le rinde un carácter poco exacto y cargado de juicios de valor.

Las políticas mexicanas de salud “basadas en evidencias” acumulan de esta manera la inexactitud de los datos básicos y la imperfección de los indicadores construidos de uso común. Los investigadores deberíamos exigir que las autoridades depuren sus bases de datos oficiales y hagan transparentes las razones de las diferencias entre una y otra fuente. Sólo así podemos hacer estudios científicamente válidos y socialmente útiles.

martes, 5 de julio de 2011

El triunfo del abstencionismo en el EdoMex

hernandez-bipartidismoExisten muchos textos sobre el abstencionismo electoral, escritos por destacados académicos que durante años han estudiado el fenómeno. Pero en cada proceso electoral las experiencias sobre el terreno de juego son enriquecedoras. Permitan compartirles lo que observé en las recientes elecciones del Estado de México.

Durante los últimos años, cada vez que me ha tocado conocer sobre un hecho delictivo, a la gente le pregunto: “¿ya denunció el ilícito ante el Ministerio Público?” y salvo delitos graves, la gente me contesta “¿para qué?, nunca hacen nada, sólo es perder el tiempo”.

Una frase muy similar me tocó escuchar estos días en las elecciones del Estado de México al preguntarle a la gente por qué no fue a votar: “¿para qué?, nunca hacen nada, sólo es perder el tiempo”, “aunque uno no vote por ellos, siempre ganan los mismos” y frases similares.

Los estudios de medición de las encuestadoras el día de las elecciones es sobre las preferencias de los que asisten a votar, pues nos interesa saber quién va a ganar. No nos interesa saber por qué la gente no salió o fue a votar. Digamos que ya nos acostumbramos a saber que vivimos una época donde el abstencionismo derrota porcentualmente a todos los que salieron a votar por todos los partidos políticos.

En el Estado de México no fue la excepción, el abstencionismo se impuso y Eruviel Ávila tendrá que gobernar dicha entidad con apenas el 27% del electorado, no obstante haber ganado por 3 a 1 a su más próximo y cercano competidor Alejandro Encinas, en una de las elecciones más inequitativas y desiguales que se tenga memoria.

Seguramente surgirán muchos estudios y análisis porque ganó el PRI con tan amplio margen, pero poco se dirá porque perdieron todos los partidos contra el abstencionismo.

Para la mayoría del pueblo, no acudir a las urnas tiene que ver con ese “perder el tiempo”, la abulia, desgano, desánimo es mayoritario. El común de la gente no está viendo en los procesos electorales nada que tenga que ver con mejorar sus condiciones de vida, sus oportunidades de trabajo, el que los jóvenes tengan acceso a la educación media superior o que se mejore la seguridad pública.

No vinculan los procesos democráticos porque el discurso de la política ya se desgastó, se deslegitimó hace tiempo, la gente no vincula ir a las urnas con nada que le interese, “¿para qué?, es perder el tiempo, nunca hacen nada”.

A lo anterior, hay que agregarle que las elecciones se han convertido en campeonatos de entrega de dádivas de toda clase que implique la compra del voto. Las promesas de campaña se tienen que firmar ante notario porque ya nadie cree que las vayan a cumplir. O tenemos que entregar una tarjeta simulada, La cumplidora, para decirle a la gente que es neta lo que vamos a prometer si se llega a gobernar. En uno u otro sentido, la gente ya no cree. Hemos convertido en un circo lo que debería ser un proceso cívico de la más alta seriedad.

¿Qué implica que más de la mitad del electorado no acuda a votar? Pues que los procesos electorales carecen de legitimidad de origen. Que esa deslegitimidad se transferirá al que triunfe para gobernar, que se está gobernando realmente con minorías electorales que hacen más pesada la falta de consensos para el ejercicio de gobierno, incluso que los márgenes de gobernabilidad se irán acotando conforme avance el desgaste que implica gobernar.

Que estamos simulando vivir en un sistema de partidos políticos preocupados por desarrollar la democracia, pero la verdad es que unas élites controlan la vida interior de los partidos y estos a su vez saben perfectamente bien que no gobierna el que tiene a las mayorías, sino los que ganan las elecciones.

viernes, 17 de junio de 2011

Un hombre roba US$1 para obtener atención médica gratuita en la cárcel

james_verone_sEl mayor deseo de James Verone era estar preso.

A sus 59 años, este hombre de Carolina del Norte, Estados Unidos, no tenía dinero ni trabajo pero sí una protuberancia en el pecho, artritis generalizada, síndrome del túnel carpiano y un problema en el pie izquierdo.

Así que el 9 de junio a las 3pm, fue al banco más cercano y le entregó (sin estar armado ni emplear la violencia) una nota a la cajera de turno que decía: "Esto es un atraco, dame un dólar".

No estaba asustado, relató luego Verone.

Tras entregar el papel, se sentó en uno de los sillones del banco a esperar que la policía llegara y lo arrestara.

Su plan para obtener atención médica gratuita se había materializado.

Si no se tiene salud, no se tiene nada

A pesar de que su fianza fue reducida de US$100.000 a US$2.000, Verone no tiene ninguna intención de pagarla.

Richard Jamés Verone robó aquél dólar para ser condenado por robo, asegurarse una condena mínima de un año de carcel y así acceder desde dentro del sistema penitenciario a la asistencia sanitaria que como ciudadano ejemplar ya no tenía. Cuando el sistema falla estrepitosamente suceden estas cosas, es lo que tiene el neoliberalismo.

Richard James Verone trabajó durante muchos años como repartidor de Coca-Cola, pagó sus impuestos y fue un honrado ciudadano del país más poderoso de la Tierra que ejerce como gendarme del mundo, un país que forjó su poderío económico y militar a expensas de la desprotección social de sus compatriotas. Está claro que la insolidaridad internacional empieza, como la caridad, por el propio administrado. Ahora, Richard James Verone soportaba, sin trabajo, sin dinero ni Seguridad Social que pudiera paliar sus dolencias, fuertes dolores de espalda, problemas en su pie izquierdo que le hacían cojear, la artritis que hinchaba sus nudillos y el síndrome del túnel carpiano que le dificultaba tareas como el cargar o mover cajas. Para colmo acababa de descubrirse una protuberancia que aparentaba ser un tumor.

Se trata de una historia dramática, que ejemplifica muy bien la desesperación que puede llegar a invadir a aquellos estadounidenses que se enferman (o sufren un accidente) sin tener un seguro médico privado.

Un estudio de la Universidad de Columbia publicado en octubre de 2010 ya señalaba que Estados Unidos, comparado con otros doce países, se encuentra rezagado en sus intentos por aumentar la expectativa de vida de sus ciudadanos.

Los investigadores advertían entonces que la muerte de muchos estadounidenses no se debe exclusivamente a las razones "comúnmente citadas" como obesidad, tabaquismo, accidentes de tránsito y violencia.

Las fallas en el sistema médico estadounidense, como la atención especializada costosa y fragmentada podrían estar jugando un papel clave en el relativamente pobre desempeño del país para mejorar la expectativa de vida de sus ciudadanos, explicó Peter Muennig, el investigador que dirigió el estudio.

Verone dijo a la prensa local que le gustaría estar preso durante al menos tres años, para poder solicitar los beneficios de la seguridad social (que en EE.UU. pueden obtenerse a partir de los 62 años) durante el resto de su vida.

Al tener que escoger entre vivir adolorido o estar preso, Verone aseguró estar "contento" con su decisión que (según él) estuvo meditando durante mucho tiempo.

Ya no podía soportar el dolor, así que no me arrepiento. Si no se tiene salud, no se tiene nada, recalcó.

lunes, 6 de junio de 2011

La construcción del desagüe de la Ciudad de México

Con la terrible inundación de 1629, la ciudad estuvo anegada durante seis años y finalmente decidió desecharse el proyecto del desagüe de Enrico Martín y sustituirlo por un tajo abierto por donde corrieran las aguas hasta Huehuetoca.

Gracias a las inundaciones la producción de canoas fue el gran negocio de la primera mitad del siglo XVII. Hacia 1630, Bernabé Cobo escribió sus impresiones luego de haber visitado dos grandes aserraderos establecidos en Río Frío que se dedicaban a la tala de árboles y producción de embarcaciones para ayudar a los habitantes de la ciudad de México a sobrellevar las terribles inundaciones.

Ante la desesperación de los habitantes de la capital novohispana por encontrar un remedio eficaz contra las inundaciones, se llegaron a considerar como viables, proyectos por mucho excéntricos, como fue la búsqueda de los míticos desagües naturales, -resumideros o pozos absorbentes- que se localizaban en algún punto de Texcoco y otros lagos por donde podían salir las aguas del valle de México a un costo infinitamente menor que el desagüe de Enrico Martín.

Era tan grande el lago de Texcoco que no se alcanzaba a divisar la orilla, parecía mar dijeron los cronistas.

Era tan grande el lago de Texcoco que no se alcanzaba a divisar la orilla, parecía mar dijeron los cronistas.

Durante más de tres siglos -escribió Vicente Riva Palacio- se ha hablado constantemente en México de una salida natural que tienen las aguas de los lagos, agregándose que este secreto era conocido de los antiguos naturales que de él tenían la llave de las aguas para impedir inundaciones y que con solemne ceremonial se abría o cerraba aquella gran boca cuya puerta era una enorme piedra labrada y cubierta de jeroglíficos.

La más conocida fue la leyenda del resumidero de Pantitlán: “Se recordaba que los indios tenían la costumbre de arrojar ahí los niños sacrificados en honor a Tlaloc y que sus cuerpos desaparecían para siempre. Según otras historias, eran encontrados en un pozo en las cercanías de Tula, fuera de la cuenca, lo que probaba la existencia de un pasaje desconocido”.

Tras la inundación de 1629 renació la idea de buscar el resumidero de Pantitlán. Aquel lugar tenía un atractivo especial, se decía que durante los días de la conquista los indios habían arrojado oro por ese desagüe natural y que sus profundidades albergaban grandes cantidades, un tesoro nada despreciable. Todavía a finales del siglo XIX algunos aventureros continuaban la búsqueda de la mística y legendaria caverna submarina.

En los siglos venideros, proyectos e ideas pasaron por los escritorios de los ingenieros novohispanos, se abrieron algunos canales, otros fueron cerrados, se desecharon obras, se reutilizaron algunas y el resultado siempre fue el mismo: la ciudad de México nunca estuvo a salvo de las inundaciones. Se redujeron los riegos y al menos no se presentó otra como la de 1629. Los gobiernos virreinales siguieron trabajando en el famoso desagüe de Huehuetoca y cuando subían las aguas tomaban medidas emergentes que sólo actuaban como paliativos remediando la situación de momento.

En su afán por acabar con las aguas los españoles declararon la guerra al lago e involucraron desde luego a los indios. Antes que su vida, estaba la seguridad de la capital de la Nueva España y sus habitantes. Durante todo el siglo XVII, la palabra Huehuetoca causó horror entre los indios, era sinónimo de muerte. Los pueblos indios, vecinos del valle de México, eran obligados a trabajar en las obras del desagüe, que al proyectarse a tajo abierto -como un gran cañón- se llevó más de un siglo de construcción.

Una de las causas de despoblación del Valle de México se atribuye a la obra del desagüe: obligábase a los pueblos a contribuir con su trabajo y llegaban a Huehuetoca. Las enfermedades diezmaban aquellos infelices; otros morían arrebatados por las crecientes o despedazados contra los muros del canal, porque acostumbraban ponerlos a trabajar suspendidos con cuerdas y cables de los bordes y la violencia de las aguas que llegaban repentinamente los azotaba y los estrellaba. Algunos de ellos, a costa de grandes sacrificios, enviaron procuradores a España para conseguir del monarca como recompensa de antiguos y distinguidos servicios una cédula real que los exceptuase de aquel servicio.

El desagüe de la ciudad de México fue la única obra que rebasó por mucho todos los periodos de la historia mexicana. Comenzado en el siglo XVI bajo el dominio español, continuó durante los albores del México independiente en el XIX; se vio materializado con éxito durante el porfiriato y fue necesario que los gobiernos posrevolucionarios le dedicaran tiempo para su mantenimiento.

jueves, 2 de junio de 2011

La OMS, la filantropía y el conflicto de interés

Hace unas semanas se celebró la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que participan los ministros de esa área de todo el planeta. Lo que allí se discutió ejemplifica el desplazamiento de los organismos de la ONU por el Banco Mundial y las grandes fundaciones filantrópicas privadas. Un solo dato: actualmente 80 por ciento de los fondos que maneja la OMS son externos y generalmente etiquetados para programas verticales específicos –por ejemplo, el combate al VIH, tuberculosis y malaria– o para reformar los sistemas de salud para hacerlos más competitivos, generalmente, con la apertura al sector privado.

La pérdida de influencia de la OMS sobre las políticas internacionales de salud se aceleró con el ajuste estructural cuando el Banco Mundial se convirtió en el gran diseñador internacional de la política en la materia. Se vale para ello de las “condicionalidades” de los préstamos del FMI y de los cuantiosísimos fondos que canaliza a los gobiernos que aceptan su esquema. Dispone de estos fondos porque los países poderosos canalizan más dinero a los organismo financieros supranacionales, en los que los votos se distribuyen sobre la base de las aportaciones financieras de cada país, sacándole la vuelta a “un país-un voto” de la ONU.

El tema más conflictivo durante la Asamblea de la OMS fue su financiamiento y, en este contexto, la realización en 2012 del Foro Mundial de Salud con la participación de los gobiernos, de las grandes fundaciones filantrópicas, algunas ONG y el sector privado. En el foro se discutirán las prioridades de ese organismo mundial y su articulación con sus financiadores. Antes de la asamblea las organizaciones, académicos y expertos en salud pública, agrupados en Global Health Watch, realizaron una campaña para advertir sobre las implicaciones de que el sector privado con intereses comerciales en salud y las fundaciones filantrópicas participen en el establecimiento de las prioridades y las políticas de la OMS. Advierte que existe alto riesgo de conflicto de interés con la inclusión de las empresas privadas con fines de lucro y de las grandes fundaciones filantrópicas ligadas a los grandes capitales internacionales.

El conflicto de interés es un tema de gran preocupación en la comunidad científica con la creciente incorporación de sus quehaceres en el Complejo Médico-Industrial y por los variados tipos de financiamiento a investigadores y médicos. Existe un debate en las revistas especializadas para normar qué información deben proporcionar los investigadores a sus pares revisores, aparte de la declaración obligatoria de conflicto de interés. British Medical Journal ha desempeñado un papel destacado y propositivo en esta discusión.

Existen pocos estudios sobre el conflicto de intereses en el cual pueden incurrir las grandes fundaciones filantrópicas involucradas en la salud global. En un estudio pionero, Stuckler, Basu y McKee (www.plosmedicine.org) analizaron cómo están invertidos los activos de la Fundación Bill y Melinda Gates (FBMG) y cuáles son los proyectos financiados por ésta. Eligieron a esa institución porque tiene un presupuesto mayor que la OMS y activos por 29.7 mil millones de dólares.

Encuentran que una parte importante de estos activos están invertidos en la industria refresquera (p.e. Coca-Cola y FEMSA), en empresas de comida chatarra y una parte menor pero importante en la gran industria farmacéutica. El presidente de su Programa de Salud Global es además un ex-miembro de la mesa directiva de la farmacéutica GlaxoSmithKline. El 97 por ciento de los proyectos de salud que la FBMG financia son de enfermedades transmisibles y orientados a encontrar nuevos medicamentos y vacunas e incrementar el acceso a estos productos. Sólo 3 por ciento se dedica a las enfermedades crónico-degenerativas que hoy son las principales causas de muerte en el mundo, incluyendo a los países más pobres, y en muchos casos asociadas a los productos fabricados por las empresas en las que la FBMG invierte. Nótese que un orador prominente en la sesión de apertura de la Asamblea de la OMS fue precisamente Bill Gates.

Estos datos no comprueban el conflicto de intereses o el uso indebido del poder de las fundaciones filantrópicas en la formulación de las políticas de salud global, pero señalan que es un campo urgente de investigación y regulación. Sustancian además la preocupación de Global Health Watch sobre la influencia del Complejo Médico-Industrial y las fundaciones filantrópicas sobre las prioridades de la OMS con la constitución del Foro Mundial de Salud.

Asa Cristina Laurell